domingo, 30 de enero de 2011

A HERNAN SANTIAGO REPETTO de María Cecilia Repetto


CARTA DE ENERO



Ya ves, después de unos días de ausencia aquí estoy  hoy de regreso en “el páramo”.

Si, vos mismo alguna vez me lo dijiste “En enero la ciudad  asiste al éxodo de sus habitantes”.

Algunos  emigran hacia la costa atlántica  para disfrutar de un anhelado descanso  , otros aprovechan el silencio para dormir una siesta interminable.

Por una razón u otra , lo cierto es que no anda ni un alma por las calles dolorenses.

Y me preguntaba mientras iba rumbo a la oficina ,si sería deseable  retener  esta quietud  por más tiempo o es preferible que tenga  este carácter  temporario y que mañana la ciudad retome su ritmo habitual más dinámico y ruidoso.

Cada ciudad posee su propio  estilo que lo identifica ¿Cuál será nuestro?

He vivido en Dolores desde siempre y nunca la he visto apasionada, ni audaz, ni  jamás salirse de sus  mesurados carriles.

Nunca he visto a la población enfervorizada,  ni reunir sus voces, ni pujar demasiado en pro de un ideal común.

Dirás que esto ocurrió durante  la histórica Revolución del Sud , aquella valiente epopeya que protagonizó nuestro pueblo contra el régimen opresor del gobernador Rosas pero  ¿no fue  aquel un episodio excepcional?

¿O acaso existe algún otro antecedente que haya embanderado las calles dolorenses , que haya unido en un mismo sentimiento a todos sus pobladores. ?

¿Existirá el sentir dolorense o predominará entre nosotros  el individualismo?

A veces parecemos transitar cada uno por su lado y sin embargo cuando nos distanciamos, como en enero, volvemos con ganas de encontrarnos y de  continuar nuestra convivencia tomados de la mano.


Ya ves papá, como en cada enero te escribo una carta en sepia en la cual no dejo de mencionar tu Dolores  (Si la vieras la encontrarías más urbanizada y con algunos signos de progreso)

Pensarás, tal vez, por mis palabras que no han cambiado demasiado las cosas pero te confieso que tampoco yo he modificado demasiado mis costumbres....

Como en cada enero ,el  día treinta  concurriré  a tu misa (que Dios me perdone pero detesto ir a tus misas)

Antes -los tuyos- iremos en procesión, aunque en diferentes horarios,  a llevarte las flores de tu preferencia.

Cortaré  para vos algunos jazmines de la casa de la abuela y como hago  siempre les tomaré el perfume que me conduce a tu recuerdo.

Y al pensar en vos  me  he preguntado si será un páramo Dolores o será  una simple impresión mía.

Será que a mí  me parece que en la plaza no hay alegría   y que las calles están vacías.

Seré yo la que siento  a finales de enero que los días son apagados, que el atardecer es monótono  y que en la noche no brillan las  estrellas.

Será enero el que entristece en su descanso o  será éste enero el que me entristece o será que me acuerdo de aquel otro enero en que partiste  y  desde entonces  todo lo veo con color de llanto.

María Cecilia Repetto













jueves, 14 de octubre de 2010

EL DESCUBRIMIENTO DE AMERICA


EL  REPROCHE AMERICANO 14 -10-2010

 

La mezquindad, el egoísmo, la ambición, el afán de dominación han sido  en la mayoría de las ocasiones  los motores ocultos de los más trascendentes acontecimientos históricos.

 

El Descubrimiento de América no fue una excepción a la regla.

Los Reyes Católicos en el siglo XV cuando  decidieron  solventar los gastos de la expedición de Cristóbal Colón lo pensaron como una inversión  que les permitiría  ampliar su poderío territorial y económico.

Se decidió llevar a delante el proyecto, con fin de crear una ruta propia para el transporte comercial con Asia.

No imaginaron que Cristóbal Colón llegaría más lejos de lo que se proponía, que este marino genovés  superaría sus propias  expectativas y descubriría un nuevo continente.

 

Que con su viaje quedaría confirmada la teoría del carácter esférico de la tierra.

 

Que cambiaría para siempre la visión del mundo.

 

A tal punto fue así que luego de comprobarse que las tierras a las que arriba Colón no eran las indias  los Reyes Católicos debieron asegurarse  a través del papa Alejandro VI el privilegio y exclusividad del acceso a los nuevos territorios a través de las llamadas bulas papales.

 

Justificaban su  derecho a la dominación  en que las tierras conquistadas era “res Nullius”, es decir, tierra de nadie, desconociendo la propiedad indígena o  "Tierras para la cristiandad", principio que llevó a su vez a la decisión de difundir el cristianismo a los habitantes de América.

 

En un comienzo  el desarrollo de la conquista tuvo un carácter puramente comercial, ya que los españoles se encontraron  con una serie de productos desconocidos para ellos, como la papa, el cacao, el tomate y el tabaco pero  posteriormente el  oro y la plata se convirtieron  en el objetivo central de los conquistadores.

Estos pocos  antecedentes  nos dan ya una pauta de que la expedición de Cristóbal Colon y las restantes que se produjeron hacia el  conteniente  americano no fueron  aventuras que tenían como fin la exploración y el descubrimiento de nuevas tierras  por amor al arte.

No existen, por otro lado,  registros de hechos trascendentes de la historia que hayan surgido de la filantropía .Si existieron habrán sido  a modo excepcional.

 

El Descubrimiento de América fue, en todo caso, una buena   estrategia de la corona española.

 

Una estrategia que trajo como resultado el surgimiento de  un nuevo continente que se pobló  con el paso de los años  con hombres y mujeres de todas las razas  y del cual surge una rica cultura multiétnica.

 

En los últimos tiempos han surgido numerosas voces criticando los métodos poco ortodoxos que llevaron a cabo los colonizadores en cumplimento de sus objetivos.

Creo que nadie  puede negar que en este periodo se cometieran abusos y que con motivo de la conquista los habitantes originarios  sufrieron un menoscabo en sus formas de de vida.

 Fueron obligados a realizar trabajos muy duros; se les quitaron sus tierras (algunos pueblos fueron trasladados por la fuerza a otros lugares) y la mortalidad aumentó por este deterioro general de sus condiciones de vida.

 

Pero la historia no puede reescribirse, no podemos deshacerla,  aunque  sí aprender de ella.

Han pasado cinco siglos desde que se produjo el descubrimiento y más  de doscientos años desde que nos independizamos de España.

Suficiente tiempo ha transcurrido como para haber reparado por nuestros propios medios cualquier error, falla o abuso cometido por los españoles durante la conquista.

Las recriminaciones me parecen extemporáneas e inútiles. No podemos achacar nuestros males  a los tiempos virreinales .Sería al decir de Francisco Marcos Marín “como si los españoles  de hoy  se presentasen ante el Parlamento italiano para pedirle cuentas de las crueldades romanas y la destrucción de las culturas celta, ibérica o tartesia”.

Me parece que  más importante que hacer reproches  es realizar una autocrítica y preguntarnos qué hemos hecho  nosotros  luego de doscientos años como pueblos independientes de la Corona Española en favor de la libertad, de la justicia y del progreso de sus habitantes.

 
Tal vez ,si hacemos un balance honrado,  lleguemos a la conclusión de que el reproche mayor corresponde que nos lo hagamos  a nosotros mismos .

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

jueves, 20 de mayo de 2010

LA VEJEZ COMO PREMIO (20-05-2010)
Hace algunas tardes, en una confitería de Buenos Aires  ,  una señora  mayor   saboreaba   un café  mientras leía  el diario  en  compañía  de  unas masas secas.
Frente a ella estaba yo, observándola y envidiando, de alguna manera, su derroche de despreocupación.
La mujer  , que ni se percató de mi presencia ,  tenía aspecto  saludable y  parecía disfrutar – más que ninguno de los que estaban en ese lugar - del sol tibio de marzo   , de la lectura  y hasta del  azúcar impalpable  de las masitas que  se le pegoteaba entre los dedos.
Calculé  que sería  una  jubilada que  estaba  gozando de esas vacaciones largas que nos  regala la vida al traspasar el umbral de la tercera edad.
Me imaginé que tal vez esa señora, después de tantos años de trabajo, podía  ahora  darse el gusto de levantarse cuando  se le daba la gana, de  dormir   sin despertador, y que no debía  andar a las corridas, atada a horarios y a obligaciones laborales ( como estaba yo ).
Pensé ,para mis adentros,  que  ojalá pudiera ser como ella  al llegar a su edad  pues al fin y  al cabo  ,  eso era una   vejez bien entendida , una etapa de cosecha en la cual  se  pueda   gozar y disfrutar de tantos anhelos postergados luego de haber cumplido con los deberes familiares y de haberse liberado de las ataduras  laborales.
Sin embargo ,no todas las personas  tienen la vejez con la que han soñado ni con la que merecerían tener.
Una variedad de dificultades impiden a muchos abuelos llevar una vida placentera, tranquila y liviana de preocupaciones.
Una de los obstáculos  es de índole económico  porque  hablar de jubilación es para muchos sinónimo de pobreza , o de ingresos magros ,de esos  que te obligan a llevar una vida con  demasiadas  limitaciones .
Pero además ,la crisis de valores que hoy se advierte en la sociedad  se percibe claramente  en el tratamiento   que se les otorga a los ancianos, a veces, bajo la forma de indiferencia o en casos más graves, de maltrato o  violencia.
No son pocas las abuelas que hoy en día deben cuidar tiempo completo a sus nietos mientras sus hijos trabajan. En casos peores ,deben   solventar los gastos familiares de sus hijos porque éstos no trabajan o  han quedado desocupados .
Hay  leyes que protegen a los menores pero existe una laguna legislativa en cuanto al maltrato que sufren los mayores.
 
En otras épocas los ancianos eran objeto de una mayor consideración dentro de la sociedad.
Se los respetaba por su experiencia  y ocupaban dentro de la familia un lugar central  como consultores  o consejeros.
La vejez  era prestigiosa  .
Sin embargo, hoy en día muy pocos piensan que un hombre viejo tenga algo que enseñar .La velocidad de los cambios del mundo jubila  a los hombres y mujeres mucho antes de llegar a la tercera edad .
 El temor a envejecer se debe en gran medida a que se asocia la vejez con decrepitud, con soledad, con debilidad y empobrecimiento y esto facilita a  que se abuse de ellos.
Desde tiempos remotos  la humanidad ha buscado fórmulas para conservar la juventud  pero  es evidente que en la vida moderna  se ha convertido en una obsesión de mayorías.
Nadie quiere que le caiga el rayo de la vejez    y  se emprende una lucha  (que siempre termina por perderse) para evitar algo tan  natural  como es el paso del tiempo.
Producto de la dificultad para aceptarla  se  ha procurado disfrazar  el término con  eufemismos como “adultos mayores “   o miembros de la “tercera edad”  como si se quisiera suavizar el “ mal”  designándolo de una  manera más dulce.
Envejecer como diría Ángeles  Mastretta es un reto. Los  viejos, al contrario de lo que se piensa, son esas personas fuertes que han resistido y sobrevivido dificultades mientras que tantos quedan en el camino.
Baruj Spinoza  declaró que la “esencia del ser humano es el deseo “   y en esas enigmáticas palabras   condensó la complejidad de la naturaleza humana   .
Y el deseo ,es el deseo de conservar la vida  y de hacer  de esa vida una existencia  enriquecida por los encuentros  con los otros  y con las cosas del mundo  .El deseo es ,amar la vida  y no conoce  de primaveras  ni de otoños .
Cada etapa de la vida ofrece sus dificultades pero creo que una sociedad bien constituida debiera darles prioridad  a las personas mayores.
Se trata de una compromiso conjunto, que involucra a la sociedad y al Estado quien a través de políticas públicas  debe procurar  que la vejez sea  una etapa feliz y no un castigo al final de la vida.
María Cecilia Repetto
 
 
 
 
 
 
 
 


 
 
 


 
 
 



 

 

viernes, 2 de abril de 2010

DOLORES Y SU PATRIMONIO HISTORICO



 

LAS HUELLAS DE NUESTRA HISTORIA

En el vertiginoso mundo actual  la fugacidad es  en una de sus  principales características.

En todos los órdenes de la vida los cambios se  producen a tanta velocidad que lo de ayer parece  antiguo y  lo  de hoy probablemente  se olvide  mañana.

En consecuencia, prevalece   lo  efímero    frente   a lo   duradero, lo circunstancial frente a lo  invariable, la memoria frente al olvido.

Menos mal que este impulso colectivo de llevarse el mundo por delante  ,esta  búsqueda  frenética por “lo nuevo “ ,por  “ lo último”, es equilibrada ,a la manera de un antídoto ,  por la acción de tantas  personas  y organizaciones que se preocupan por  preservar  el acervo cultural de los pueblos ,evitando que sea devorado por la mal denominada “civilización “ poniendo a resguardo para que no  desaparezcan las huellas de la historia de las comunidades.

Algunas agrupaciones y la iniciativa estatal  han  logrado cumplir  este objetivo    evitando ,por ejemplo ,que  la demolición de construcciones   antiguas  y edificios de valor  arquitectónico   no  se pierda  por obra del descuido o   por  mezquinos  intereses económicos .

Todos los pueblos son herederos de un caudal de conocimientos, descubrimientos, tradiciones y de un patrimonio material que solo tiene sentido en función del espíritu que inspiró su construcción.

Nuestra ciudad  de Dolores fundada a principios del siglo XIX   cuenta con numerosos  edificios  y viviendas que dan testimonio de su larga historia, de nuestros orígenes y de nuestra evolución.

Este patrimonio, muchas veces modesto, es un referente único e invalorable que debemos todos los dolorenses proteger y  valorar.

Si bien algunas edificaciones antiguas  , por lo general las pertenecientes a  edificios públicos , se encuentran  en óptimo estado   , en líneas generales   no se puede afirmar lo mismo respecto  a una gran cantidad de  construcciones   privadas de gran valor  histórico y urbanístico.

Aunque esto se debe a una multiplicidad de razones   , tal vez una de ellas sea la ausencia de una  legislación  o reglamentación adecuada  que proteja  a estos edificios  y  evite  se continúen deteriorando.

Quizá  también  ha sido un descuido  no otorgarle la debida atención a este aspecto   que por  atendibles razones  siempre queda postergado  ante la necesidad de darle   prioridad a otros asuntos de primera necesidad.

No obstante ello  ,no está mal  observar   y saber que  en muchas ciudades de nuestro país  y ni que hablar en otros países , son  muy celosos de su historia   y  le otorgan mucha importancia a la conservación de sus edificios por  ser  espacios de pertenencia que identifican a cada comunidad.

No se trata de hacer comparaciones,  ni de lamentarse,  sino de comenzar a  pensar que se puede hacer  para  que no se sigan perdiendo construcciones de valor arquitectónico , por   la desidia o simplemente porque no hemos aprendido a  cuidar el patrimonio de la ciudad.

En primer lugar creo que sería conveniente crear un registro de estos edificios  o construcciones que permita  resguardar ese patrimonio para las futuras generaciones.
Desconozco , sinceramente , si en nuestra ciudad  se ha hecho alguna vez  un relevamiento completo de los edificios y casonas considerados de valor histórico o arquitectónico.

De  no ser así  creo  que sería necesario efectuarlo para evitar que muchos sean destruidos  como ha sucedió en algunas oportunidades  con permisos otorgados por las propias autoridades.

Museo Libres del Sud de Dolores
También sería  auspicioso  crear un fondo especial para la preservación y conservación de   inmuebles de interés histórico y artístico de la ciudad  , como se  estila en algunas ciudades ,destinado a la conservación de edificios de importancia cultural y urbanística de la ciudad.


Es lamentable que en Dolores   muchos edificios que representaban parte de la historia misma de la fundación o  que respondían a las características originales  del a  ciudad han sido totalmente destruidos, reestructurados y nada queda de ellos.

 Mucho tuvo que ver en esto el hecho de que estos edificios eran de propiedad privada y, al no haber declaración alguna de interés histórico, fueron vendidos o son explotados sin  cuidado por su diseño original como sucede  hoy en día con el edificio del Cine Gloria.

Cada país, cada ciudad, cada pueblo, tiene el deber de  proteger, conservar  y tutelar  su patrimonio.

A veces ese patrimonio es modesto pero de mucho valor local si se tiene en cuenta que refleja la historia de una comunidad.

Se trata de una tarea que no solo compromete a la autoridades sino a  toda la comunidad en su conjunto.

Al igual que en experiencias de otras localidades se requiere en primer lugar de  una legislación adecuada y  de mecanismos  de gestión para que estas normas se cumplan.

También  sería bueno encarar planes de difusión y concientización adecuados a las posibilidades del lugar que nos enseñe a revalorizar nuestro  patrimonio que seguramente volvería más atractivo el paisaje   urbanístico de nuestra centenaria  ciudad.

                                                                                                María Cecilia Repetto

 

 

María Cecilia Repetto

 

 

 

 

 

 

 

 

lunes, 7 de diciembre de 2009

RECUERDOS DE LA NIÑEZ


El concurso de Trabalenguas


 

A la salida de misa y  previa parada en “El Trineo “,sabíamos concurrir con algunas compañeras de grado a  un programa de radio  llamado Chiquilandia  que  transmitía todos los domingos  LU27 Radio Dolores.

En él se hacía participar con  juegos y canciones  al público infantil y su concurrencia llegó a ser tan numerosa que en algunas oportunidades  debió realizarse  en la esquina de la calle Belgrano y Castelli lugar donde actualmente se sirve  el mejor café de Dolores.

 Tenía siete años aproximadamente cuando participé en un Concurso de Trabalenguas.

Llegué a la ronda final y obtuve el primer premio con el popular trabalenguas  “Carlitos clavó un Clavito….”

El premio que obtuve por mi triunfo consistía en una gallina  Chocolate.

Era domingo de Pascua. Recuerdo que ese día   habíamos sido invitados a  almorzar a  casa de mis abuelos maternos

Llegué feliz a casa haciendo curvas por las calles otoñales mientras apretaba mi trofeo casi derretido entre las manos .

Era el  mediodía y para contrarrestar mi ansiedad por comerme el  chocolate antes del almuerzo,el abuelo Carlos con dulzura y poder persuasivo me dijo  que si  dejaba la gallina en  la heladera sin  molestarla , al cabo de dos horas ella “pondría un huevo” de verdad .

Acepté su propuesta y dejé la gallina muy confiada dentro de una enorme “Siam “ color celeste  ubicada  en el comedor diario.

Pasadas las dos horas abrí con curiosidad  la heladera y  me quedé paralizada al  comprobar que el designio del abuelo se había cumplido,- la gallina de chocolate  había puesto un auténtico huevo .

Me quedé para siempre con la convicción de que un milagro había ocurrido dentro de la heladera del abuelo y como tantos episodios de la niñez  ,a los pocos días de ocurridos quedan adormecidos en la memoria hasta que algún inexplicable estímulo los saca a la luz  en el momento menos esperado.

En  casa ,mi hijo menor me ha puesto un apodo muy gracioso.

Cuando me retraso en sentarme en la mesa,dice con voz solemne  :”Por favor ,esperen a La Cuentera”, mote  que me tengo bien ganado debido a mi vocación por  repetir anécdotas viejas.

Hace poco tiempo les conté por primera vez del concurso de Trabalenguas  mientras  revivía  todos los detalles de la historia que tenía intactos registrados  en mi memoria.

Pero antes de llegar al final y cuando les iba a comentar de la gallina  que había puesto un huevo en la heladera no pude evitar llevarme las manos a la cabeza.En ese mismo instante se  esfumaba para mí aquella tierna fantasía que me había  regalado el abuelo y que ,como tantas ,eternizan en el recuerdo  un vínculo de afecto  potente como es aquel que liga a los abuelos con los nietos.

Al recordar esta sencilla historia ,que es solo una entre las millones  que atesoramos cada uno de nosotros, pensaba entonces  en la  paradoja  qué siendo los abuelos y los niños las usinas de amor más importantes que poseen las familias,sin embargo ,reciben como contrapartida de nuestra sociedad la postergación y la indiferencia de sus integrantes.

Ya que tanto queremos imitar  a los países desarrollados ,tomemos como ejemplo la consideración primordial que reciben todas sus legislaciones en cuanto  al tratamiento hacia los niños y los ancianos .

Por su fragilidad e  inocencia los primeros  ,por el respeto a la madurez o simplemente por ser “Nuestros Mayores “ deberían ambos constituir el principal punto de atención de cualquier política de gobierno que se precie de humana y que pretenda implantarse  en lo sucesivo.

                                                                                                                     María Cecilia Repetto


 

 

 

 

 

 

miércoles, 25 de noviembre de 2009


LAS REUNIONES DE EGRESADOS (25-11-2009)

Uno de los rasgos que más nos  caracterizan a los argentinos es la importancia que le damos a la amistad.

Ya que   tantas veces somos blanco de críticas por nuestra arrogancia, por nuestra  típica viveza criolla , por incumplidores ,es bueno que destaquemos  esta gran  virtud  que  nos dignifica y  no demuestra   el lugar central  que le asignamos a nuestros  afectos.

Y  dudo que en otro lugar del mundo se haga un culto de la amistad  como aquí  ,  más aún ,es lo que más  añoran  quienes se alejan del país por diferentes motivos .

Esta particularidad nuestra incide por supuesto en nuestras costumbres  y explica  del mismo modo la intensidad que posee  en la Argentina la vida social  y en donde las reuniones con amigos ocupan  un lugar central

Por otro lado ,algunas fechas en especial, por ejemplo el día del amigo ,  son una muestra cabal  de esta   realidad  .

También  , lo son las   reuniones de promociones  de bachilleres o  egresados de colegios secundarios  y también universitarios que se llevan a cabo por el general en los meses de noviembre y diciembre

En nuestro país ,desconozco si ocurre lo mismo en otros países , es costumbre que las promociones de egresados de un colegio secundarios   con una frecuencia , cada año ,o cada cinco años se reencuentren a celebrar  su  aniversario con  una comida ,.que se le llama la reunión de promoción .

 casi podríamos decir que es  un rito  que se cumple  a partir del primer año  y que se extiende a lo largo de toda la vida ,con los que están ,con los que van quedando .

Se realiza en todo el país pero tal vez se pueda percibir más  de cerca en los pueblos del interior.

Precisamente en estos días en nuestra ciudad es notable y agradable observar en las largas mesas en restaurantes promociones de todos los colegios y  de todas las edades  celebrando eso que los unió un día , esas experiencias que compartieron y que generó un lazo que el tiempo no puede esfumar.

Son reuniones muy emotivas  por varias razones ,en primer lugar porque son citas de reencuentro con compañeros , seres queridos a muchos de los cuales  las circunstancias nos  alejaron  ,son reuniones en donde los recuerdos nos retrotraen a una épocas en donde teníamos toda la vida por delante y el futuro sin develar, son reuniones en donde básicamente nos damos cuenta  al tomar  contacto con nuestros compañeros que pese a los cambios propios del paso del tiempo uno atesora   esa alegría de la juventud  .

Es grato ver como el interés por estas reuniones es más fuerte  en esas personas que se han ido a otras ciudades o provincias  , por lo general son ellos los mas interesados en que esas reuniones se lleven a cabo .

Cada promoción que egresa es como un abanico que se abre .  La vida de cada estudiante  en adelante tomará diferentes rumbos  imprevisibles que dependerán de   las elecciones que se hagan y de las circunstancias que nos toque vivir .

Pese a ello , es decir ,más allá de las vicisitudes  de la vida , hay algo que  permanece, que no lo altera el tiempo por  más que ya se haya abandonado  ese nido colectivo que son las aulas , y que hace que todos ese grupo se sienta unido e identificados.

Y lo que une son varias cosas ,es el sentimiento que se cultivo en primer lugar por los años compartidos pero además, el haber  vivido las mismas circunstancias históricas, la misma música,las modas ,los gustos .Es pocas palabras el pertenecer a la misma generación .

Pero hay un ingrediente  más que une a los egresados de una misma promocion y que he querido dejar para lo último ,y es el hecho de haber recibido la misma educación ,de haber compartido  los mismos profesores y maestros .

No se si hay algo que puede marcar y guiar más en la vida de alguien que un buen profesor o un buen maestro .  De allí también se explique la importancia que tiene la educación que recibimos .

Cuando uno egresa del secundario  creo que si bien es cierto que  todo la vida está por delante ya se pueden advertír las  señales de que será ese joven en el futuro .

Si bien la formación de una persona es un proceso  que nunca acaba , cuando estamos en el colegio  es el momento propicio para enderezar la planta que algún  día será árbol  para tratar de que crezca y desarrrolle   todo su mayor potencial

 

Porque nadie puede negarlo ,que si bien son largas las vuelta de la vida y muchas las cosas que nos van marcando nuestro destino y nuestra personalidad   somos el resultado también de  lo que lo que recibimos en nuestros hogares  y  lo que nuestros maestros nos han brindaron en  las aulas.

 

 MARIA CECILIA REPETTO