viernes, 12 de julio de 2013

TORNADO EN DOLORES (1985).Maria Cecilia Repetto


RECUERDOS DE UN TORNADO

25 AÑOS DEL TORNADO EN DOLORES


Me preguntó  si estaba en Dolores el día del Tornado y le  contesté que  sí, que esa  tarde estaba  con papá  escribiendo a máquina en el estudio.

Le cuento, aunque no me lo pregunta   , que  hacía mucho calor  ese día  y  que por  el color  del cielo se veía que se acercaba una gran tormenta pero nadie se imaginó que presentaría semejantes   características.

Le comento que en realidad   al   tornado  yo no lo sentí  porque sus  coletazos fuertes los desplegó   por otros barrios.

 Que nos enteramos del hecho  por un vecino  que se acercó para   avisarnos.

Media  ciudad está destruida!  Exclamaba  asomando su cara entre la reja de la ventana.

Recuerdo que papá  lo miraba al  hombre    descreído, incluso me dijo bajito  ¿no estará exagerando .?    Nosotros solo habíamos sentido  un viento fuerte pero nada anormal.

Igual nos fuimos  a  casa   porque  nos aseguraba  que   los daños que había causado el tornado  por nuestro  barrio  eran  serios.

Al doblar por la calle Rivadavia nos dimos cuenta  que el vecino no exageraba,

El espectáculo nos dejó mudos y, como tantos, sentí miedo.

Árboles destruidos, casas sin techos, autos aplastados por troncos, chapas nadando por el agua, etc.

La gente  conmovida frente al desastre  iba y venía  no sabiendo que hacer, angustia, desesperación, llanto, las manos en la cabeza  algunos, otros se tapaban la boca.

La ciudad a oscuras  tuvo su noche más triste.

Le cuento que nosotros nos sentamos  alrededor de la mesa del comedor a la luz de una vela.

Estábamos  apenados, silenciosos, sacudidos pero estábamos todos juntos  y en esas circunstancias  uno valora   “esos simples  detalles  “que tal vez en días comunes  pasan inadvertidos. Era una noche  de tristeza pero creo que cada dolorense en su fuero íntimo celebro la vida y minimizó las pérdidas materiales.

Me conmueve este recuerdo  y él  entonces  trata de sacarme de esa escena.

Me pregunta cuando fue lo del tornado y le respondo que hace 25 años, que ocurrió el 25 de noviembre de 1985.

Le digo, aunque no me lo pregunta, que 25 años no es  demasiado  como medida de tiempo de un pueblo.

Si lo es en la medida de los cambios que ha tenido el mundo en éstas últimas dos décadas.

Le cuento, porque él es joven,que en aquellos tiempos la gente podía vivir sin computadoras y sin celulares.  Era otro el estilo de vida .No se paralizaban las actividades por la falta de Internet.

Nuestra ciudad se recuperó pronto del desastre y demostró fortaleza para enfrentar  las  adversidades.

Sin  embargo, el crecimiento de nuestro pueblo  siempre ha caminado a ritmo lento, quizá porque nuestra idiosincrasia se identifica más con la parsimonia que con el apresuramiento.

No se compadece,   me dice, con el ritmo  mundo actual donde todo es vértigo, como el tornado.

Le digo, aunque ya lo estoy aburriendo..., que  veinticinco años  no son muchos  para un pueblo pero sí en la vida de las personas que habitan en él.

Suficientes como para que la mitad de la población  actual solo tenga referencias del día del  tornado  a través de sus padres o abuelos.

Pero los que estuvimos allí  presentes guardamos de aquella jornada triste un  recuerdo inolvidable.

Fue un día, le digo para finalizar , en que  la ciudad entera se abrazó para llorar su pena pero al  siguiente  enjugó sus lágrimas  y  se dispuso a trabajar en su recuperación.


María Cecilia Repetto






jueves, 11 de julio de 2013

ARISTOBULO DEL VALLE .Maria Cecilia Repetto



ARISTOBULO DEL  VALLE.

UN DOLORENSE ILUSTRE


El visitante que llega por primera vez  a Dolores  y hace un recorrido por la  ciudad    suele preguntarse,  al pasar por  la  Plaza  Castelli , por qué razón  hay  un  busto de  Aristóbulo del Valle en  un lugar destacado de nuestra plaza principal.

La curiosidad del visitante podría incomodar a más de un dolorense, pero no por una cuestión  personal  contra el distinguido  Dr. Del Valle, sino por que a nadie le gusta que lo descubran en su propia  torpeza como es ésta de no tener presente, para el caso que se lo  pregunten, algunos  aspectos  fundamentales de la biografía de un hijo ilustre de su ciudad.

Supongo que no les sucedería  lo mismo a nuestros mayores pues, a diferencia de las actuales generaciones, siempre  se han preocupado más  en conocer la historia y  cuidar  la memoria de sus  hacedores.

Una demostración concreta de ello  es el  busto que se levantó en homenaje a Aristóbulo del Valle ,donación del ex senador nacional don Manuel Lainez ,ubicado frente mismo a la pirámide   y sobre la calle Castelli ; el  mismo que, como decía , suele llamarle la atención a los visitantes a diferencia de lo que le ocurre a muchos de  nosotros  pese a que tantas veces   pasamos distraídos  frente a él  sin detenernos a observar a quien pertenece o los motivos por los cuales  fue  construido.


Obviamente ,la indiferencia generalizada  hacia nuestros próceres  , por causas que aquí no vengo a  interpretar , no le quitan mérito ni a Aristóbulo de Valle ni a cualquier otro ciudadano ilustre que haya vivido en Dolores pues ,en todo caso,  queda esta falta nuestra para la reflexión individual o  colectiva ,pues si algún error debieran subsanar los establecimientos educativos de nuestra ciudad es el relativo al  poco tiempo que se brinda a enseñar a los alumnos la  historia de su pueblo  que bien importante es si queremos educar jóvenes con conocimiento de sus raíces .

Aristóbulo de Valle es hijo de Dolores por haber nacido en nuestra ciudad pero  su extensa trayectoria política y profesional  la desarrolló en  la ciudad de Buenos Aires donde cursó sus estudios secundarios y universitarios.

No obstante ello, es indudable que los años transcurridos en Dolores  influyeron notablemente en su formación inicial   y en su estilo   sobrio, propio de la gente de  los pueblos, que conservó  a lo largo de toda su vida.   

Fue Aristóbulo del Valle uno de los políticos más lúcidos que ha tenido la Argentina, un político por vocación, un hombre  comprometido con  la defensa de los valores republicanos. Fue además un destacado profesor de Derecho Constitucional en la Facultad de Derecho de Buenos Aires donde pudo desplegar su capacidad oratoria

Aristóbulo del Valle se introduce en la política a través de su referente  Adolfo Alsina  dentro del  Partido Autonomista de la Provincia de Buenos Aires.

En el año 1870 es elegido diputado y ocupó el cargo de  senador en el año 1876. Durante la presidencia de Luís Sáenz Peña se desempeñó como  ministro de Guerra con  facultades equiparables a las de un primer ministro.

Fue uno de los fundadores de la Unión Cívica  y  en  1890 participó de los movimientos políticos para  derrocar al presidente Juárez Celman.

Poco después fue uno de los principales organizadores de la Revolución del Parque  de cuya Junta Revolucionaria fue miembro junto con Leandro Alem.

Ante la derrota de la revolución, Del Valle se vio obligado a renunciar al Senado, pero fue reelegido al año siguiente.

En 1891 al dividirse la Unión Cívica siguió a Leandro Alem para fundar la Unión Cívica Radical, partido en el que su hermano Delfor del Valle  militó activamente  desde sus mismos inicios.

Se ha dicho que Aristóbulo del Valle nunca fue un radical orgánico , sin embargo , Marcelo T. de Alvear no tuvo reparos en considerarlo un correligionario y algo parecido afirmaba su ministro, Tomás Le Bretón, casualmente uno de los oradores que lo despidieron en el cementerio en 1895.



Aristóbulo del Valle nació  en Dolores el 15 de marzo de 1845 y murió  de un derrame cerebral el 29 de enero de  1895  a los cincuenta  años de edad   .

Era hijo del Coronel  Narciso del Valle y de doña Isabel Valdivieso .



Con su muerte el país perdió a una de sus principales reservas políticas y el radicalismo a uno de sus mejores correligionarios.

Dicen, quienes estaban presentes el día de su sepelio, que las lágrimas de Alem en el cementerio le impidieron terminar el discurso. Despedía a un amigo, pero de alguna manera se despedía a sí mismo. Seis meses después el fundador histórico de la UCR se suicidaba en la puerta del Club El Progreso.


María Cecilia Repetto

CASTELLI EL ORADOR DE MAYO porMaría Cecilia Repetto



EL ORADOR DE MAYO.  JUAN JOSE CASTELLI


A nosotros, los dolorenses, el apellido Castelli nos resulta familiar.


Llevan este nombre nuestra plaza principal, una calle céntrica, una escuela y    una localidad vecina. 


Nuestra ciudad se hizo bajo el profundo respeto a la Revolución del Sud   de 1. 839 que tuvo a Pedro Castelli como uno de sus principales protagonistas  ,  por lo que la elección de su nombre para designar sitios de emblemáticos de nuestra ciudad es una forma de reafirmar el profundo reconocimiento de los vecinos de Dolores a este personaje  destacado de la historia argentina.


Pero no es mi intención  en este momento  referirme  al héroe de la   Revolución del Sud sino   a su padre ,  Juan José Castelli , debido a su actuación  durante los sucesos de la Revolución de Mayo y porque ,además al repasar su  biografía  uno puede descubrir cierto paralelismo en sus vidas , la misma pasión por la libertad manifestada ,un vez ,en el afán por liberarse de las ataduras coloniales y  tiempo después  en  la sublevación contra el régimen tiránico del gobernador Rosas , padre e hijo unidos en un  mismo proyecto  revolucionario que tenía como objetivo final la  construcción de una nación libre y soberana .


Recordar algunos pasajes de la vida de Juan José Castelli cobra mayor sentido   en estos días  en que los argentinos nos estamos preparando para  celebrar un nuevo aniversario del nacimiento de nuestra patria ocurrido el 25 de mayo de 1.810 .



Castelli estuvo presente antes, durante y después de los sucesos de la Revolución de Mayo, su participación no se agotó en un solo   acto, consagró su vida a alcanzar sus ideales de libertad a sabiendas de que no alcanzaría a ver los resultados y con la convicción de que su proyecto  cambiaría para siempre el destino de todos los argentinos.



Juan José Castelli ,nacido en Buenos Aires en 1.764 , perteneciente a una próspera familia porteña , fue uno de los primeros cuatro hombres que empezaron a trabajar por el cambio político en momentos en que estos territorios eran del dominio español.

Sus estudios de abogacía realizados en la Universidad de Chuquisaca en el Alto Perú ,luego de abandonar la carrera sacerdotal, le  permitieron  adoctrinarse de las nuevas corrientes de pensamiento que  propiciaban algunos intelectuales y filósofos de la época , entre ellos , Juan Jacobo Rousseau  , autor del  Contrato Social.



Conocido por su facilidad de palabra, favorecida por su   formación intelectual  “El orador de Mayo” ,como se le decía, ocupó el cargo de vocal de la Primera Junta de gobierno .



En ejercicio de sus funciones ,luego de constituida la Junta,  redactó una circular dirigida a los pueblos del interior del virreinato  informando a grandes rasgos lo sucedido durante los días 22 y 25 de mayo  e invitándolos a enviar representantes con el fin de  reunirse en  un Congreso General del Río de la Plata.



La buena nueva no fue recibida con agrado en el interior del país ; en Córdoba  el gobernador Gutiérrez y el ex virrey Liniers se opusieron al nuevo gobierno rechazando la Junta y algo similar ocurrió en el  Alto Perú , Montevideo y en el Paraguay.



Por tal motivo la Junta , fracasado el intento conciliador, organizó expediciones militares ,la primera partiría a hacia Córdoba y la segunda al Alto Perú.


Castelli ,que pretendía en principio , llevar adelante una revolución sin sangre ,  no vaciló en endurecer su postura cuando fue necesario . El  ejército Auxiliador desbarató las milicias preparadas por Liniers y Gutiérrez y sus cabecillas fueron tomados prisioneros y ejecutados en Cabeza de Tigre.


Esta decisión, que ha sido cuestionada por su severidad, fue votada por todos los miembros de la Junta quienes, por mayoría, consideraron que era necesario aplicar el rigor de la ley para llevar adelante sus proyectos revolucionarios.


“Arrójennos la culpa al rostro y gocen los resultados. Nosotros seremos los verdugos, sean ustedes los hombres libres “es la frase que se atribuye a Rodríguez Peña contra sus críticos.




La historia nos demuestra que el desafío que asumieron los Hombres de Mayo no estuvo exento de dificultades ,las divergencias  políticas  entre las provincias que se resistían a las  pretensiones hegemónicas de Buenos Aires , derivaron en la caída de la Junta Grande  y  la concentración del poder central    en un nuevo cuerpo ejecutivo ,El Primer Triunvirato  integrado por Paso,Sarratea y Chiclana.



Concretar su proyecto llevó largos años en los cuales debieron atravesar cruentas batallas, crisis   políticas internas   y  lo más doloroso tal vez ,a nivel personal para quienes lo impulsaron ,  la ingratitud  y desconsideración de sus pares.


Luego de derrota de Huaqui (1.811)   , de la cual se   le responsabilizó   , Castelli  recibe una orden del gobierno de Buenos Aires que debía regresar a la ciudad pero en calidad de detenido.


Como si ello fuera poco, en febrero de 1812  su médico personal le comunica que el mal que padece en su lengua es cáncer .


Paradojas del destino  , al “Orador de Mayo” debieron amputarle su lengua ante el avance de su enfermedad.



Castelli murió endeudado el  12 octubre de 1812  , avergonzado por el juicio que se le llevó adelante , dejando a su familia  casi en la miseria luego de haber pagado con su propia fortuna los gastos de  su viaje  en la primera expedición al Norte y cubrir las necesidades de la campaña al Alto Perú  .


Comparar a aquellos patriotas como Castelli, Moreno  o Belgrano  ,  con la clase dirigente actual es imposible por la  lógica modificación de las circunstancias.


No obstante ello, no puede menos que provocarnos  admiración  su  nobleza, su espíritu despojado de ambiciones personales  consagrado  a la concreción de un sueño  grande ,el de la patria propia.


Cuanta tristeza   , además ,   que hoy nuestra dirigencia no tenga esos  valores que hicieron grande a la Argentina.


Estas fechas nos deben servir para la reflexión de nuestro  origen  glorioso , del  ejemplo de los Hombres de Mayo   y de nuestros deberes como argentinos de defender la patria que nos legaron .


María Cecilia Repetto

CARNAVAL DE DOLORES por Maria Cecilia Repetto


DOLORES Y SU CARNAVAL


El fin de semana  estuvo  lindo en Dolores.

Desde temprano se veía mucho movimiento de gente trabajando en los preparativos del corso.

Nada debía fallar en el espectáculo de la noche .

 A la hora de la siesta los dueños de los kioskos de gaseosas y hamburguesas comenzaron a apilar  gran cantidad de mesas y sillas blancas que luego acomodaban  en las esquinas de las calles .

Algunos hombres estaban encargados de la iluminación y de poner asientos en todo el   recorrido de la calle Olavarría entre Solís y Chascomús.

Otros debían ocuparse del sonido de los parlantes y un grupo tenía bajo se responsabilidad la venta de entradas y de la nieve.

Al ver alterada la habitual parsimonia de sus veredas,los comerciantes y vecinos  del barrio se sentían invadidos y perturbados.

Desde las ventanas de sus casas o detrás de las vidrieras observaban con cierta desconfianza el movimiento inusual de gente abocada a las tareas de antemano establecidas.

 Un ama de casa rezongaba, con razón, porque unos chicos le habían robado las flores del frente y otra le comentaba que la noche anterior había encontrado botellas de cerveza vacías en su cantero de petunias violetas.

Apantallados por la eterna brisa dolorense el fin de semana  mucha gente fue al corso para ver la presentación de la comparsa local.

El sábado por la noche interminables filas de autos en las calles paralelas a la Olavarría  hacían dificultoso transitar por allí.

Desde varias cuadras antes ,el humo de las parrillas trazaba en el aire una ruta aromática que desembocaba en los kioscos de comidas.

Mientras los organizadores y policías cercaban las calles por donde pasaría el desfile ,los más chicos tironeaban alborotados los brazos sus padres y empujaban con sus frascos de nieve tratando de encontrar  una buena ubicación .

Después de impaciente espera y gran expectativa a medianoche comenzó el espectáculo.

Al ritmo de la música, imponentes carrozas de esmerada ornamentación, se abrían paso  como un gigante tecnicolor .

Detrás  de ella aparecían las abrillantadas bailarinas,deslumbrantes con sus tacos altos y espléndidos trajes de  plumas  y  lentejuelas de colores.

Todas juntas parecían formar un inmenso caleidoscopio que encandilaba la vista de los espectadores.

El movimiento ondulante de las sensuales caderas dolorenses acaparaban la mirada  de regocijo de los  hombres de todas las edades  y exhacerbaban los celos de sus mujeres.

          En medio de la euforia la gente se amontonaba  y a los apretujones se salían de los cordones de las veredas procurando registrar con sus pupilas hasta el más mínimo detalle

Todos se quedaban con la boca abierta y  la vista satisfecha.

En ese clima de colorido y belleza  la gente respondía con las palmas y trataban de imitar el paso de rayuela de los bailarines.

Nada más pegadiza,alegre y seductora que la música de Carnaval.

Levanta el ánimo e inyecta energía .Contagia las ganas de moverse,de soltarse,aunque no todos se animan a darle un impasse a los prejuicios.

En las noches de  Carnaval la gente sale a distraerse con poco arreglo e indumentaria sencilla: jeans ,zapatillas y algún sweter sobre los hombros.

Codo a codo  en las veredas del corso,los dolorenses se miran entre sí ,se saludan con gesto de agrado y  simpatía ,como si jamás se hubiesen encontrado antes.

(Y quizá sea así,porque pese a que vivimos en un lugar chico no nos prestamos demasiada atención.)

El pueblo se mezcla  en las noches de Carnaval y es este  su  mejor  logro.

¿Qué otra fiesta popular admite semejante convocatoria?

Como ha sucedido siempre,este año en el corso estuvimos todos reunidos,sin distinción de sexo ,edad, ni condición social y aunque son los chicos los que más disfrutan ,aquella noche los grandes también tenían dibujada una sonrisa.

Y al ver tanta gente contenta ,mientras se despedía la última carroza sentí nostalgia al pensar que habrá que esperar  un año para  disfrutar de otra noche de Carnaval .

María Cecilia Repetto
















jueves, 4 de julio de 2013

DOÑA MENCIA LA ADELANTADA por María Cecilia Repetto


DOÑA MENCIA   LA   ADELANTADA


Un libro que   llegó a mis manos casi por casualidad me ha mantenido atrapada en la lectura prácticamente toda la tarde.


Hasta que la oscuridad comenzó a filtrarse por las rendijas de la persiana  no había advertido el correr de la horas ni  la inminente  llegada de la noche , claro  que en junio  los días son cortos ,el sol a veces ni se asoma y cuando  sale se retira pronto.


El libro que acabo de terminar   tiene como título el nombre de su protagonista: Doña Mencía, La Adelantada.


 Su autora , la escritora argentina Josefina Cruz , para escribir esta obra realizó  una ardua investigación documental y recorrió los lugares que fueron  cuna y punto de partida de los conquistadores del Nuevo Mundo .


Desde mis épocas de estudiante siempre me llamó la atención  la ausencia de la figura femenina en  las expediciones que se llevaron a cabo  en  el período de  la Conquista de América  , circunstancia  que me había  llevado a pensar que el arribo  de las mujeres europeas al Nuevo Mundo se produjo  en tiempos posteriores ,es decir, cuando  ésta ya se había consumado.


Este libro editado en el año 1962  por la Editorial La Reja me ha servido para desvirtuar tal convicción  pues su autora basada en documentación fehaciente  ,relata  la epopeya del  primer contingente de mujeres españolas que zarpando de Sevilla  arribaron a  América  en el año 1550 comandadas por  Doña Mencia  .



Cuenta el libro  que en el año 1500 el Consejo de Indias, organismo que se ocupaba de la administración los territorios conquistados por España, le otorga el título de Adelantado a Juan de Sanabria en reemplazo de Alvar Nuñez Cabeza de Vaca.


A diferencia de las   capitulaciones anteriores, ésta tenía como particularidad que   imponía al Adelantado  el deber de  llevar en su armada a un calificado séquito de damas para afianzar el arraigo de familias españolas en las tierras conquistadas.


Doña Mencía de Calderón, la esposa de don Juan , no bien se enteró de esa cláusula de la capitulación decidió acompañar a su marido  para lo cual ambos se pusieron a trabajar en  la organización de lo que fue una verdadera epopeya.


Pero ocurre que Juan Sanabria cuando estaba casi todo preparado para embarcar muere de un derrame cerebral por lo que su esposa, ante el ofrecimiento formulado por el Supremo Consejo de Indias, asume el compromiso de continuar junto a sus hijos la expedición que no había logrado concretar su desdichado esposo.


Hacia tierras lejanas partió Doña Mencía   el 10 de abril de  1550 .

Cincuenta mujeres la acompañaban en la larga travesía que emprendían  a bordo del” San Miguel  “,la nave principal .

Llevaban a bordo todo lo necesario para subsistir en el largo viaje pero además semillas y plantas de claveles, rosas, membrillos, higueras y vides con el fin de nuevas especies se propaguen en los fértiles terrenos del Nuevo Mundo.  


Y uno se pregunta cómo se animaron todas estas damas a salir de su vida sencilla, a arrojarse en tamaña aventura con pleno desconocimiento de los peligros a los que se sometían: los riesgos del mar, las inclemencias del tiempo, el desconocimiento del   mundo a donde se dirigían, sin saber siquiera si una morada tendrían a su arribo.


Evidentemente eran personas de mucho coraje pues aún cuando eran mayores las posibilidades de fracasar en el intento optaron por arriesgarlo todo en lo que fue una epopeya sin precedentes.


Como era de prever, los obstáculos existieron. Despuès de atravesar una fuerte tormenta que arrastró al San Miguel hacia las costas de Africa, los tripulantes pudieron continuar el viaje después que lograron reparar las averías y llegar al Nuevo Mundo el 16 de diciembre de 1550.


Pero las desdichas no acabaron aquí . Al pisar la  tierra firme en la Isla de Santa Catalina   se enfrentaron con el peligro de las tribus de indios salvajes, los tupíes, y luego para colmo de males estuvieron  prisioneras de los portugueses durante catorce meses.


Cuando lograron liberarse emprendieron un largo viaje a pie   con rumbo a la ciudad de Nuestra Señora de la   Asunción tal como estaba indicado en las cláusulas de la Capitulación.

Para ello cruzaron ríos, selvas, costas desiertas, pantanos, y se expusieron el peligro de indios desconocidos y animales salvajes, insectos y todo tipo de dificultades que pudieron vencer gracias al coraje   de la adelantada.

Algunas mujeres murieron en el intento por la mala alimentación y   la fatiga del viaje. El resto llegó a destino con “lo puesto”, es decir, sin calzado, con sus pocas prendas desdichadas, viviendo prácticamente a la intemperie, al cabo de seis años 

Cuando el contingente de mujeres llegó finalmente a Asunción su estado era calamitoso, no obstante ello fue recibido como princesas y con todos los honores, pues las creían definitivamente tragadas por la selva.

Una de las hijas de doña Mencía contrajo matrimonio con el Capitán Hernando de Trejo y de esa unión nació Hernando de Trejo y Sanabria quien de grande sería  obispo de Tucumán y luego el ilustre fundador de la Universidad de Córdoba.

Otro de los nietos de Mencía fue un  varón notable, futuro caudillo y primer criollo que tuviera destacada actuación y poder: Hernando Arias de Saavedra, el legendario Hernandarias.

Lo que nos deja la historia de Doña Mencía es la reflexión sobre si realmente las mujeres conformarán el “sexo débil “como se las suele catalogar.


Numerosas situaciones, como las que acabo de contar, parecen demostrar que tal afirmación es equivocada.


Me gusta recalcar estas acciones pues nos muestran una imagen de la mujer  desde un protagonismo que no pretende sustituir el   rol de los hombres en la sociedad sino colocarse  , en pie de igualdad, en su papel de constructora de la historia.


Doña Mencía quiso honrar la memoria de su marido continuando, como buena compañera, con la tarea que aquel no alcanzó a cumplir.


Dicen que   cuando murió su mirada transmitía la serenidad de la misión cumplida.



María Cecilia Repetto



AGUILA MORA EN DOLORES por Maria Cecilia Repetto


AGUILA MORA


VISITANTE ILUSTRE


Hay un águila mora en Dolores que se supone emigró del sur, de algún lugar inhóspito  de la patagonia.


No se saben cuales son los  motivos que la trajeron hasta acá, ni  porqué habrá cambiado su  hábitat natural de paisajes  con frondosa hierba  por  uno tan despojado y sobrio  como el que le  ofrece nuestra ciudad.


Desde hace un mes se la suele ver  en las mañanas de sol, oronda, abstraída, erguida en los techos de nuestro legendario Cine Gloria, hoy devenido en  supermercado chino.


En los días de tormenta su color plomizo se confunde con las nubes. No la acobarda el frío y ni a los vientos de agosto. Aún con bajas temperaturas ella nos mira desde arriba con su porte elegante, displicente, sobrio  y tal vez un poco  arrogante.


Pero no  presume,  ella es  un ave importante. No en vano  se la conoce  también  con el nombre de “Águila Real”.


Provoca espanto a  las devotas palomas de la iglesia,  es el fastidio de los teros cuya costumbre  ancestral es cruzar en vuelo  la plaza de Castelli  sin que nadie les entorpezca su  camino.


Al fin y al cabo, dirán ellos, que derecho tiene la recién venida a romperles una tradición que se remonta a los mismísimos tiempos  de la fundación  del pueblo.


A esos días en que en  estas tierras  vivían  apenas un reducido  grupo  de familias en modestos  ranchos de adobe y paja.


Si han sido sus antepasados testigos sobrevivientes  del incendio de la ciudad que causaron los indios en 1821 y de todos y cuantos  acontecimientos  se recuerden de la historia de Dolores.


¿O quienes fueron los que hicieron nido en la pica  donde colgaron al valiente Pedro Castelli?


¿Quiénes sino los teros son los que con su “Teru Teru”   han amenizado desde antaño las mañanas en la plaza que hoy lleva el nombre de aquel valiente Revolucionario del Sud?


¿A qué ha venido esta intrusa  a  alterar  sus hábitos de convivencia con los vecinos de Dolores?


Pero el águila mora no parece estar dispuesta a escuchar reclamo alguno, ni de los teros, ni de las palomas que se quejan  como nosotros  de la inseguridad.


No parece dispuesta  esta ave a reconsiderar por ahora  su rumbo, ni  tampoco creo que sea su intención  inmiscuirse en litigios sobre derechos territoriales, ni cambiar  la historia, ni alterar las costumbres de nadie.



Lo suyo es algo personal,  aunque nos alcancemos  bien  a interpretarla.  


Ella, me parece, solo desea volar en soledad desplegando sus enormes alas grisáceas   y observar el panorama de nuestra ciudad  desde arriba como si fuera un ave pensante  , como si estuviera en retiro espiritual.


A menudo esta parada en los techos de la iglesia o en el campanario , de allí en alto vuelo se traslada hasta el Tribunal  o va hasta el parque y en el camino se detiene en la glorieta de la  Plaza Moreno.


Recorre barrios como si fuera el Intendente. Hoy casualmente la vi en las cercanías del Club Social   , en la calle Mitre, en la casa de enfrente  al local donde funciona   The Custom.


Mucha gente cuando la ve  prepara  su cámara fotográfica para retratarla porque quieren guardar el recuerdo de esta visitante ilustre, de esta ave en singular que pese a su soledad  parece sentirse cómoda  y acompañada entre nosotros.


Seguramente en poco tiempo el águila retornará a  su morada natural   , dejará este paisaje de urbano para reencontrarse en alejadas colinas  con otras aves de su misma especie.


Mientras tanto nos está deleitando con su  presencia exótica, con ese derroche de libertad que exhibe en cada vuelo gigante  despertándonos  a los dolorenses el  fugaz deseo de convertirnos en pájaros  como ella.


María Cecilia Repetto


martes, 28 de mayo de 2013


LA DEVALUACION DEL HONOR

 

La virtud y el honor, sólo de nombre
existen en el mundo engañador;
un juego la virtud es para el hombre;
un fantasma, no más, es el honor.

José de Espronceda


Si José Espronceda, el famoso poeta español del siglo XIX ,  expresaba en aquella época su escepticismo frente al honor de sus semejantes no quiero imaginar que pensaría si posara hoy su mirada en el siglo XXI.

 

Al igual que   el   Falstaff, el burlesco personaje  de  Shakespeare,  para quien el honor era tan solo una palabra  sin contenido ; Espronceda  ,con vuelo poético , se pronunciaba   en el mismo sentido.

 

Hay quienes piensan que el honor no  existe ,  pero también están   quienes  afirman    que humanamente es imposible encontrar una persona desprovista de este atributo  simplemente porque se trata de un sentimiento casi  instintivo.

 

Lo demuestra el hecho de que a lo largo del tiempo han sido   infinitas las situaciones en donde   la defensa del honor  ha llevado a las personas a dar su vida en nombre de ella , tema central de la literatura en todos sus géneros.

 

 En la Edad Media, por ejemplo,   el honor constituía la piedra fundamental del código caballeresco y su pérdida era equivalente a perder la vida, ya que la importancia de las relaciones sociales marcaba que un hombre sin honor no era persona.

 

 

En la   sociedad actual ,sin embargo , su importancia se ha visto disminuida  como consecuencia de una inversión en la escala de valores en el cual el honor no ocupa un lugar de preponderancia frente a  otros   intereses  , como por ejemplo,  el afán por tener dinero o fama que colisionan con éste o que exigen dejarlo de lado con tal de alcanzarlo en algunas circunstancias.

 

 

Jurídicamente se hace una distinción    entre el honor subjetivo   que representa la valoración que cada uno tiene de sí mismo , independiente de las censuras ajenas  y el honor objetivo fundado en  la apreciación  que hacen los demás de las cualidades morales de una persona o ,lo que vale decir ,su reputación  o buen nombre dentro de la comunidad donde vive.

La Constitución argentina no enumera el honor entre los derechos protegidos por el artículo 14 pero debe entenderse como un derecho implícito, amén de haberse incorporado los Tratados Internacionales ,como la Convención Americana de Derechos Humanos ,que sí lo protegen, con jerarquía constitucional por tratarse de un atributo esencial del ser humano


Hablar del honor en la actualidad  es  difícil porque  la moral  está cuestionada como consecuencia de la decadencia de los valores que han sido tradicionalmente el sostén de la convivencia social  como la  honestidad, el valor de la palabra, la confianza, la honorabilidad, la solidaridad, el respeto.


Esta crisis de valores que sufre la sociedad  en general se traduce también en la escasa  importancia que se le da a la honorabilidad  como una actitud frente a la vida .

El concepto del honor  se ha  diluido frente a  otros intereses que se anteponen en su importancia como ganar fama o dinero rápidamente aunque ello implique dejar el honor en el camino .

La historia de Roma es un ejemplo elocuente de los efectos de la decadencia moral de la población .


¿Porqué cayó la antigua Roma siendo una civilización tan avanzada con leyes bien elaboradas, justicia, escuelas, etc.?

En realidad   no fue producto de un desastre natural ni de la falta de una organización política sino   estuvo vinculada a   aspectos morales.

Según   el   historiador romano Sallustius la búsqueda del poder y el dinero derivó en que los peores elementos de la sociedad subieran a costa de los mejores.

Por otro lado, las virtudes que durante largo tiempo articularon el imperio romano dejaron de ocupar   el eje central a partir del cual se constituía la convivencia y en forma paulatina se acabó su éxito.

Hubo una época en nuestro país que se valoraba la dignidad de las personas humildes que con esfuerzo de la familia costeaban los estudios de sus hijos para que se superaran a través de la educación y del trabajo.

Fue la época de mayor prosperidad de la Argentina cuando reinaba la cultura del esfuerzo y del trabajo como pilares del progreso social  .

Sin embargo ,desde hace un tiempo y en forma progresiva la sociedad argentina ha ido modificando estos paradigmas perdiendo en el camino ese norte del progreso verdadero, sustituido ahora por la creencia errónea de que la dignidad o el honor son bienes de recambio que se pueden dejar de lado en el camino del éxito o la ambición patrimonial.

Lo que hemos perdido de vista es que ninguna sociedad puede convivir sino no esta sostenida por las reglas morales  que son las que garantizan la armonía social, que la suma de conductas individuales son las que conforman el comportamiento social, que la decadencia moral infecta a las instituciones y a sus gobernantes y que no hay manera de encaminarse hacia el progreso de un país sino es respetando los principios éticos.

 

María Cecilia Repetto